Mi Teleférico, oficialmente Empresa Estatal de Transporte por Cable Mi Teleférico, es la empresa estatal encargada de la administración del sistema de transporte por cable urbano Teleférico La Paz-El Alto, que une las ciudades de La Paz y El Alto, así como una línea turística en Oruro en Bolivia. Es el sistema de teleféricos más extenso del mundo, transportando 300 000 pasajeros al día.
Es el segundo sistema de teleféricos en Bolivia, siendo el primero inaugurado en 1999 en la ciudad de Cochabamba, denominado Teleférico del Cristo de la Concordia. Es la primera empresa estatal de transporte público metropolitano en Bolivia.
Junto con La Paz Bus y el Bus Municipal de El Alto forma parte del sistema de transporte urbano del área metropolitana de La Paz. La primera de sus líneas inició operaciones el 30 de mayo de 2014. Al concluirse las tres primeras líneas se convirtió en la red de teleféricos de transporte urbano más largo del mundo. El 9 de marzo de 2019 se inauguró la última línea correspondiente a la segunda fase de implementación: la Línea Plateada, que cerró el circuito denominado Red de Integración Metropolitana, y se convirtió en la décima línea en funcionamiento.
El sistema se planteó como respuesta a diversos problemas del área metropolitana de La Paz, conformada por las ciudades de La Paz y El Alto que contaban con un precario servicio de transporte público que no daba respuesta adecuada a la creciente demanda de los usuarios y los gastos significativos en tiempo y dinero que implica el movilizarse entre ambas ciudades, además del tráfico caótico y con altos niveles de contaminación ambiental y auditiva que generaban, la creciente demanda de gasolina y diésel, que son subvencionadas por el Estado. El servicio permitió la conexión efectiva de la ciudad de La Paz a una altitud promedio de 3600 m s. n. m. que posee una intrincada topografía, rodeada de cadenas montañosas y ríos diversos con la ciudad de El Alto asentada en una planicie ubicada a 4100 m s. n. m., reduciendo tiempos y costos de viaje.
El costo del pasaje en cada línea es de 3 bolivianos por persona. Al hacer transbordo a otra línea, el costo es de 2 bolivianos. El servicio permite transportar bicicletas pagando un pasaje extra excepto los fines de semana en las Líneas Verde y Amarilla.
Desde su inauguración Mi Teleférico se ha convertido en uno de los principales atractivos turísticos de ambas ciudades, ya que es la red de teleféricos más grande de todo el mundo.
El artículo en inglés (lectura paralela, no traducción)The English article (a parallel reading, not a translation)
Mi Teleférico (Spanish pronunciation: [mi teleˈfeɾiko], English: My Cable Car), also known as Teleférico La Paz–El Alto (La Paz–El Alto Cable Car), is an aerial cable car urban transit system serving the La Paz–El Alto metropolitan area in Bolivia. As of October 2019, the system consists of 26 stations (36 if transfer stations are counted separately per line) along ten lines: Red, Yellow, Green, Blue, Orange, White, Sky Blue, Purple, Brown, and Silver. Further lines and extensions are in planning or construction. The system is the longest aerial cable car system in the world.
Based on its master plan, the completed system, which is being built by the Doppelmayr Garaventa Group, is intended to reach a length of 33.8 km (21.0 mi) with 11 lines and 30 stations. While other urban transit cable cars like Medellín's Metrocable complement existing rapid transit systems, Mi Teleférico is the first system to use cable cars as the backbone of the urban transit network. In 2018, Mi Teleférico won a Latam Smart City Award in the category of "Sustainable urban development and mobility".
Mi Teleférico was planned in order to address a number of problems, including a precarious public transit system that could not cope with growing user demands, the high cost in time and money of traveling between La Paz and El Alto, chaotic traffic with its subsequent environmental and noise pollution, and a growing demand for gasoline and diesel fuel, which are subsidized by the state. The Red, Yellow, and Purple lines connect the neighboring cities of La Paz and El Alto, which are separated by a steep slope about 400 m (1,300 ft) tall, and which were previously only connected by winding, congested roads.