Antigua Guatemala (usualmente abreviada como Antigua) es una ciudad de origen colonial en el antiplano central de Guatemala, en las faldas del Volcán de Agua, aproximadamente a 40 km al suroeste de la Ciudad de Guatemala. Fue la capital de la Capitanía General de Guatemala entre 1542 y 1773, periodo durante la cual se desarrolló gran parte de su arquitectura y trazado urbano de marcada influencia barroca. Estas características históricas y culturales llevaron que la ciudad fuera declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1979. En la actualidad, Antigua Guatemala es la cabecera del departamento de Sacatepéquez.
Durante la época virreinal el espacio geográfico era conocido como Santiago de los Caballeros de Guatemala, nombre que llevaba la capital de la Capitanía General de Guatemala, que estuvo asentada allí entre 1541 y 1776, año en que la ciudad fue trasladada al Valle de la Ermita luego de que los terremotos de Santa Marta derrumbaran la ciudad por tercera vez en el mismo siglo. Se cree que este hecho fue aprovechado por las autoridades civiles como excusa para debilitar a las autoridades eclesiásticas —siguiendo las recomendaciones de las Reformas Borbónicas emprendidas por la Corona española en la segunda mitad del siglo xviii— obligando a las órdenes regulares a trasladarse de sus majestuosos conventos destruidos a frágiles estructuras temporales en la nueva ciudad.
A partir de la tragedia, la ciudad pasó a llamarse «arruinada Guatemala», «Santiago de Guatemala antiguo» y la «antigua ciudad». Fue abandonada por todas las autoridades reales y municipales, y en 1784 por las dos últimas parroquias: Candelaria y Nuestra Señora de los Remedios, quedándose también sin autoridades eclesiásticas. Sin embargo, el 4 de agosto de 1786 fue declarada como Villa de la Antigua Guatemala oficializándose su creación. Pocos años después, el arzobispo Cayetano Francos y Monroy autorizó el funcionamiento de tres parroquias interinas que llevaron el nombre de sus antecesoras: San Sebastián, Candelaria y Los Remedios, en donde se guardó la mayor cantidad de obras de arte religioso que permaneció en la Antigua Guatemala desde ese período.
Tras la Independencia de Centroamérica, en 1821, Antigua recuperó la categoría de ciudad y fue nombrada como cabecera del departamento de Sacatepéquez. Así mismo, el Estado de Guatemala estableció circuitos y distritos para la aplicación de justicia por medio de juicios de jurados en 1825, y la Antigua Guatemala fue asignada como sede del circuito homónimo en el distrito n.º 8 (Sacatepéquez).
Posterior al terremoto de 1976, y el deseo de su preservación, la ciudad fue designada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979. Su desarrollo posterior se ha marcado por un boom del mercado inmobiliario y una migración de las familias locales a las afueras, a comunidades como Ciudad Vieja, San Juan del Obispo, Jocotenango, San Lucas y San Pedro, Las Huertas.
En el siglo xxi, es un importante destino turístico guatemalteco por su bien preservada arquitectura barroca española con fachadas barrocas del Nuevo Mundo, así como un gran número de ruinas de iglesias católicas, incluso aún después de los severos daños que sus estructuras sufrieron por el abandono en que estuvieron entre 1776 y 1940 y por los terremotos de 1874, de 1917 y de 1976. También es reconocida por las solemnes procesiones de Semana Santa, que se han realizado anualmente desde antes del traslado de la capital a la Nueva Guatemala. De acuerdo con el censo oficial de 2018, tiene una población de 46 054 habitantes.